El ministro de Economía, Luis Caputo, cruzó con dureza al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y rechazó los reclamos de corrección cambiaria que impulsan sectores financieros y analistas. El funcionario ratificó la vigencia del esquema monetario actual y desestimó los rumores de volatilidad del tipo de cambio de cara al año electoral.

Caputo afirmó que los inversores internacionales perciben a la conducción bonaerense como la antítesis de las reformas estructurales que necesita el país. Con esa lectura buscó despejar las dudas que motivaron la reciente suba del riesgo país y cerrar filas en torno a la política cambiaria del gobierno nacional.

Sin corrección del tipo de cambio

El titular del Palacio de Hacienda calificó de «miserables» a los actores económicos que pujan por una devaluación del peso y argumentó que una corrección de esa naturaleza solo serviría para licuar ingresos y acelerar la inflación. Con ese posicionamiento, el Ejecutivo nacional intenta anclar las expectativas de precios en un escenario de tensión con la administración bonaerense.

El cruce se da en medio de un debate político que divide a la dirigencia: mientras el gobierno nacional defiende el rumbo económico, desde la provincia apuntan al impacto de las medidas sobre los hogares y las economías regionales del conurbano.