Instalar una vivienda prefabricada en el Conurbano Oeste exige cumplir los mismos trámites que una obra tradicional. Un relevamiento sobre Morón, Ituzaingó, Moreno, Merlo, Tres de Febrero y La Matanza muestra que la mayoría de los distritos trata a estas construcciones como viviendas en seco y les aplica los requisitos de seguridad y habitabilidad de una obra húmeda.

En Morón, Ituzaingó y Tres de Febrero las casas prefabricadas se habilitan con la presentación de planos y memoria técnica. El trámite incluye el pago del derecho de construcción, la firma de un profesional matriculado y la inspección de la platea antes del montaje, además del cumplimiento de los indicadores urbanísticos de FOT, FOS, retiros y altura.

Costos y tiempos

En La Matanza la habilitación puede sumar instancias como certificados de aptitud estructural. En Moreno y Merlo las tasas resultan más accesibles, aunque los plazos administrativos suelen ser más largos.

El derecho de construcción representa entre el 1% y el 3% del valor de la obra declarada. A eso se suman los honorarios del profesional y las tasas administrativas. Entre las dificultades más comunes aparecen las exigencias de aislación térmica y de espesores mínimos de paneles, que algunos modelos económicos no cumplen, y la falta de documentación técnica que entregan las empresas.

La recomendación es consultar la normativa del municipio antes de comprar, exigir planos y memoria técnica al proveedor e incluir en el presupuesto los costos de permisos y platea.