Juan José “Juancho” Pisano festejó sus 90 años el domingo 13 de septiembre en su casa de Castelar, rodeado por su familia. Nacido en Capital Federal, llegó al barrio en 1945 como parte de una familia de once hermanos y su recorrido quedó atado para siempre al comercio del oeste.
Estudió como alumno pupilo en el Colegio Don Bosco de Ramos Mejía y en 1958 participó de la creación del Movimiento Amistad, un espacio que organizaba campamentos, viajes y bailes para juntar fondos. Años después, en 1969, junto a su esposa Isabel García, tomó la decisión que marcaría su vida: vender la casa y la camioneta para comprarle a su padre, Ángel Pisano, el sector de pinturas de su corralón.
De un corralón a una empresa del oeste
La apuesta fue especializarse. Mientras su padre desconfiaba de los márgenes del rubro, él apostaba al volumen de ventas, y el tiempo le dio la razón: el local empezó a atraer clientes de Castelar, Morón e Ituzaingó. En 1984, cuando una computadora costaba lo mismo que un camión mediano, decidió informatizar la empresa, y en 2001, con la crisis ya encima, volvió a apoyarse en su padre para sostener el negocio. En 2010 incorporó a Rita, Trinidad y Francisco como responsables y pasó a retiro.
Su paso por la política de Morón
Pisano también tuvo un costado político. En 1995 fue candidato a intendente de Morón por el Frepaso: sacó el 34% de los votos y quedó a siete puntos de Juan Carlos Rousselot. Dos años más tarde, ya con Rousselot en la intendencia, presidió el Concejo Deliberante. En 2019 fue distinguido como presidente honorario del Centro Comercial e Industrial de Castelar.
Para los vecinos de Morón, su historia es la de un comercio de cercanía que atravesó cuatro crisis y siguió de pie, y también la de una generación que hizo política desde el barrio. Otras historias del distrito se pueden leer en sociedad.




