Los gremios docentes bonaerenses cumplieron una jornada de paro con alta adhesión, en rechazo a la agresión sufrida por una docente en una escuela de la Provincia. La medida se sintió en distintos distritos del conurbano.
El conflicto se enmarca en un clima de tensión por la seguridad en las escuelas y por la falta de avances en la paritaria salarial. Los sindicatos vienen reclamando mayores garantías para el personal docente y una convocatoria a la mesa de negociación.
Qué sigue
El gremio mantiene el estado de alerta y evalúa nuevas medidas si no hay respuestas del Ejecutivo provincial. Mientras tanto, las clases se restablecen con normalidad en los establecimientos que no adhirieron a la medida.
La provincia de Buenos Aires concentra más de 400.000 docentes en los niveles inicial, primario y secundario, y los establecimientos del Oeste se sumaron mayoritariamente a la protesta.




