Más de 110 enfermeras y enfermeros del Hospital del Bicentenario de Ituzaingó no cobraron los haberes de agosto. Las autoridades del nosocomio, que depende de PAMI, todavía no precisaron una fecha de liquidación, y la demora desorganiza el esquema de turnos de internación y guardia.
El atraso salarial se suma a la crisis que atraviesa el hospital, con problemas edilicios y una alta rotación de personal sanitario. En lo que va del año renunciaron más de 15 médicos especialistas, entre ellos los responsables de áreas críticas como terapia intensiva y el sector de cuidados progresivos.
Facturación como monotributistas
El conflicto de fondo es el cambio en el modelo de contratación dispuesto por la administración central de PAMI. El personal que revistaba en relación de dependencia fue traspasado a un régimen de proveedores externos: hoy cada profesional debe emitir factura como monotributista para cobrar a fin de mes.
La modalidad elimina la estabilidad laboral y genera demoras recurrentes en los pagos. El retraso actual, con un esquema de facturación individual, dejó al plantel sin fecha cierta de cobro mientras el hospital sostiene la atención con un déficit de personal en áreas de alta complejidad.




