Una cafetería de Castelar se convirtió en un punto de referencia para los fanáticos del pistacho. El local reorientó su propuesta y hoy la pasta de pistacho es la gran protagonista de su carta, tanto en opciones dulces como saladas.

El lugar quedó asociado a esa especialidad y se volvió tema de conversación entre los vecinos de Morón y de los partidos vecinos del Oeste.

Una apuesta que rindió

La apuesta gastronómica convirtió al local en un nombre habitual cuando se habla de cafeterías de especialidad en la zona. La clientela creció de la mano de esa fama y el lugar sumó seguidores en los barrios de los alrededores.

La evolución de esta cafetería de Castelar muestra cómo un rubro tradicional puede renovarse con una propuesta puntual y ganar un público propio en el Oeste.