El Hipódromo de Hurlingham queda incluido en el reconocimiento provincial de los escenarios oficiales de trote que establece la Ley 15.634. La declaración también alcanza a Navarro, Chivilcoy, Pehuajó y Lincoln, y está condicionada al cumplimiento de los requisitos de habilitación que determine la autoridad responsable.

La norma fue promulgada y publicada el 21 de octubre. Modifica la Ley 13.253 e incorpora la cría de caballos American Trotter, su preparación y las competencias oficiales a las actividades consideradas de especial interés para la provincia. Ese encuadre ya comprendía a los caballos Sangre Pura de Carrera.

Financiamiento y equipamiento

Para los hipódromos oficiales de trote, el Instituto Provincial de Lotería y Casinos podrá destinar hasta un punto del porcentaje previsto para el Fondo Provincial del Juego. Se trata de una facultad de asignación: la ley no fija una suma de dinero específica para el predio de Hurlingham.

La reforma encarga al Ministerio de Economía y a la autoridad de aplicación las adecuaciones presupuestarias para incorporar dispositivos de registro de apuestas y equipamiento informático destinado a transmitir las carreras. También contempla un sistema de controles de sustancias para las competencias y premios que se seleccionen junto con las comisiones directivas.

Registros y responsabilidades

El marco provincial incluye la supervisión de los hipódromos y sus agencias, la definición de condiciones para organizar reuniones y la posibilidad de sancionar incumplimientos. El reconocimiento legal no reemplaza las exigencias de habilitación de cada establecimiento.

Los administradores deben mantener registros del personal y de los caballos participantes, con sus propietarios y cuidadores. Para verificar la identidad de los American Trotter se utilizarán los registros de la Sociedad Rural Argentina. Los establecimientos también deben contratar seguros por las responsabilidades frente a terceros que puedan surgir en carreras y entrenamientos.