Una vecina fue víctima de una maniobra de robo con distracción el jueves al mediodía sobre la calle Juncal, en pleno centro de Ituzaingó. Volvía de llevar a sus hijas a la escuela cuando, según su relato, sintió un golpe en el auto y creyó que había atropellado a alguien. Este dato aún no fue confirmado por fuente oficial.
Cómo fue la maniobra
De acuerdo con el testimonio de la víctima, un hombre le hizo señas simulando estar lastimado y ella se detuvo para asistirlo. "Cuando bajo, se acerca y me dice 'la piedra, la piedra'. Y me muestra una piedra que estaba en el piso", contó la mujer, identificada solo por su nombre de pila. Mientras la distraía con la confusión sobre el supuesto golpe, un cómplice le abrió la puerta del acompañante y se llevó una riñonera que había quedado sobre el asiento.
Una modalidad que crece en la zona oeste
Este tipo de ardid —fingir un choque o un daño para que la víctima se baje del vehículo y quede expuesta— viene repitiéndose en distintos puntos del conurbano oeste, y suele darse en horarios de mucho movimiento, como la salida de la escuela. Para quienes manejan a diario por el centro de Ituzaingó, la recomendación habitual de las fuerzas de seguridad es no bajar del auto ante golpes o ruidos sospechosos sin antes verificar bien la situación desde adentro del vehículo y con las puertas trabadas, y dar aviso a la policía en caso de sentirse en riesgo.



