El concejal de La Libertad Avanza en Ituzaingó, Hugo Equiza, empezó a acompañar los reclamos judiciales de vecinos que no pueden renovar su licencia de conducir porque el Municipio les exige cancelar antes las multas de tránsito impagas. La campaña se hizo pública en los últimos días y sigue la línea de un proyecto que la bancada libertaria presentó en la Cámara de Diputados bonaerense con la misma intención: que una deuda por infracciones no trabe el trámite del registro.

Cómo funciona el mecanismo

Hoy, cuando un conductor acumula una sanción por exceso de velocidad, semáforo en rojo, senda peatonal u otra falta detectada por cámaras o inspectores, el Municipio le pide pagar esa multa para poder avanzar con la renovación. La discusión que abre el edil no apunta a la potestad de los gobiernos locales para cobrar, sino a usar ese cobro como condición para acceder a la licencia.

“Una cosa es el cobro de infracciones de tránsito, que muchas de ellas no están firmes, y otra es que te saquen el derecho de conducir”, planteó Equiza. El concejal agregó que, si al vecino le corresponde pagar, “no hay ningún problema”, y que lo que cuestiona es que una cosa bloquee la otra.

Amparos y casos

Equiza contó que se involucró en el tema a partir del caso de una vecina y que su tarea será tramitar recursos de amparo ante la justicia. “Inclusive teniendo el recurso de amparo otorgado, en el Municipio no le querían dar la licencia”, sostuvo. También mencionó a un chofer de aplicación que vendió su vehículo, no terminó la transferencia y tiempo después se encontró con multas a su nombre.

Vale aclarar que el mecanismo que exige el pago previo es legal y también está avalado judicialmente. Lo que queda en el centro del debate es otra cosa: quién puede renovar y quién no según su capacidad de pagar. Para muchos vecinos de Ituzaingó que trabajan con el auto —choferes, repartidores, comerciantes— quedar sin licencia es quedar sin ingresos. El tema ya se instaló en la agenda de política local de cara al año electoral.