En Mansilla 1002, en pleno centro de Ituzaingó, funciona Celiak2, un local donde la cocina y el menú completo están pensados para personas con celiaquía. Abre para desayunos, meriendas y almuerzos, y además vende productos de almacén para llevar. Detrás del proyecto está Romina, su dueña, que empezó a darle forma después de que a su marido le diagnosticaran la enfermedad.
Medialunas, milanesas y pastas sin TACC
Según relata la propia dueña, el punto de partida fue una discusión de sabor: en buena parte de la oferta sin gluten, lo que faltaba era una comida rica, así que la apuesta fue reconstruir los platos de bodegón de siempre —los que estaban en la mesa antes del diagnóstico— en versión libre de TACC. Las medialunas aparecen como el producto más logrado de la casa, con la textura esponjosa que suele extrañarse. La cocina les presta especial atención a esos platos de bodegón para que quien conviva con celiaquía no sienta que tiene que renunciar a lo clásico.
Por qué esta vidriera importa en el oeste
El lugar ganó visibilidad fuera del distrito cuando el recorrido gastronómico "La Ruta Sin Gluten", que lleva adelante el influencer Antigourmet, lo sumó como una de sus paradas y lo presentó como un espacio pensado íntegramente para la comunidad celíaca. Para los vecinos de Ituzaingó con celiaquía o con familiares diagnosticados, ese tipo de vidriera resuelve menos un tema de tendencia y más una dificultad cotidiana: encontrar dónde comer sin revisar cada etiqueta ni depender de la buena voluntad de una cocina compartida. La propuesta se suma así a la oferta de sociedad y consumo local del distrito, donde los emprendimientos que nacen de una necesidad concreta vienen ganando terreno.


