A una semana del incendio que destruyó una casa del barrio San Alberto, en Ituzaingó, la familia afectada sigue abocada a dos frentes: la recuperación de la madre y del hijo que quedaron internados tras el siniestro, y la reconstrucción de una vivienda que quedó prácticamente sin nada. El fuego se originó la tarde del miércoles 12 de agosto en una propiedad de Rivera al 3700, casi esquina Perdomo, y avanzó con rapidez desde la planta baja.

Dos personas siguen internadas tras el incendio

La mujer de 52 años, que atraviesa un tratamiento oncológico, sufrió inhalación de humo y un principio de asfixia. Según lo informado por la propia familia, fue trasladada primero al Hospital Posadas y luego derivada por su obra social al Sanatorio de la Trinidad de Ramos Mejía, donde permanecía con oxígeno y medicación para las vías respiratorias. Su hijo, de 19 años, presenta quemaduras en las manos, los brazos y el rostro que afectan aproximadamente el 25% del cuerpo. Tras una primera atención en el Hospital Güemes de Haedo, fue derivado al Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires, donde quedó intubado para las curaciones.

El último parte público confirmado fue el que dio la familia el 14 de agosto; hasta el momento no trascendió una actualización oficial sobre un eventual alta o la continuidad de la internación. La hipótesis que maneja la familia es que una prenda que se secaba cerca de un hogar a leña cayó sobre el fuego, aunque el origen del foco aún no fue confirmado por fuente oficial.

Qué necesita la campaña solidaria

El incendio destruyó electrodomésticos, muebles, ropa y calzado, y dejó seriamente dañada la estructura de la casa. Entre las pérdidas también está el instrumental de odontología de otra hija de la familia, que estudia esa carrera y usaba esos elementos para sus prácticas.

La familia solicitó principalmente materiales de construcción para reparar la vivienda, además de electrodomésticos, muebles, utensilios del hogar y ropa. Antes de acercar una donación se recomienda comunicarse para confirmar cuáles son las necesidades que siguen pendientes. Casos como este vuelven a recordar la importancia de revisar las instalaciones y contar con matafuegos en los hogares de Ituzaingó, un tema recurrente en la cobertura de policiales de la zona.