Un estruendo intenso y prolongado alteró la tranquilidad de varias cuadras de Ituzaingó y Hurlingham durante la tarde del viernes, cuando decenas de vecinos sintieron vibraciones en puertas y ventanas y salieron a la calle para entender qué había pasado. Este dato aún no fue confirmado por fuente oficial: hasta el momento no trascendió un origen certero del ruido ni si hubo daños materiales o heridos.

Momentos de tensión en la zona

Testigos describieron un "estallido seco" que se escuchó desde puntos alejados del epicentro, lo que generó una ola de mensajes y llamados entre vecinos tratando de reconstruir lo ocurrido. La llegada de patrulleros, autobombas y ambulancias, con sus sirenas sonando, aumentó la sensación de alarma inicial en un momento en que muchas familias todavía no sabían si se trataba de un accidente doméstico, una falla de infraestructura o algo más grave.

En las redes sociales y en los grupos de WhatsApp barriales circularon versiones sin confirmar sobre el origen del hecho, que por ahora no cuentan con respaldo de fuentes oficiales. Para un vecino de la zona oeste, este tipo de episodios reabre el debate sobre la importancia de mantener actualizados los canales de emergencia municipales y de no viralizar información sin verificar, algo especialmente sensible cuando hay menores y adultos mayores en las viviendas cercanas.

Con el correr de los minutos, y a medida que las fuerzas de seguridad y bomberos fueron controlando la situación, la preocupación se fue disipando, aunque quedó el susto entre quienes vivieron de cerca el episodio. La zona de Ituzaingó volvió después a su rutina habitual, pero el hecho vuelve a poner en agenda los protocolos de comunicación oficial ante situaciones de alarma vecinal, un tema que también compete a la sección de seguridad del municipio.

Mientras no haya un parte oficial de la Municipalidad de Ituzaingó o de las fuerzas de seguridad que precise el origen del estruendo, cualquier versión sobre lo ocurrido debe tomarse con cautela.