Un vecino de Ituzaingó perdió su bicicleta en un hurto que demoró apenas unos segundos: el lunes alrededor de las 18, mientras hacía una compra en un comercio sobre la avenida José María Paz al cruce con Thorne, un joven que pasaba por la vereda aprovechó el descuido y se llevó el rodado antes de que el dueño pudiera reaccionar.
Según el relato que la familia difundió en redes, la víctima había dejado la Mountain Bike apoyada junto a un tanque de agua, a centímetros de la entrada del local, para no perderla de vista. La cámara de seguridad de la cuadra registró la maniobra: el ladrón llegó caminando con una bolsa de mercadería, observó el interior del comercio, soltó la bolsa en el piso y tomó el manubrio. El dueño intentó salir a interceptarlo, pero dos personas que conversaban en el umbral de la puerta le bloquearon el paso unos instantes decisivos, suficientes para que el delincuente escapara pedaleando por la vereda.
Cómo identificar la bicicleta robada
Para frenar una posible reventa en el barrio, la familia difundió las características del rodado. Es una bicicleta tipo Mountain Bike de la marca Alpina, de color negro mate con detalles en blanco y azul, y un rasgo que la hace fácil de reconocer en la calle: tiene un portaequipajes anexado en la parte trasera, a modo de asiento, una modificación poco habitual en el modelo estándar.
El caso volvió a poner en el centro de la conversación de los vecinos el tema de la seguridad en Ituzaingó, una demanda recurrente en la zona oeste del conurbano. Ante este tipo de hechos, desde el municipio suelen recomendar registrar las bicicletas y evitar darlas por perdidas sin denunciar el robo en las comisarías locales, un paso clave tanto para recuperar el rodado como para aportar datos a la investigación.
Este dato aún no fue confirmado por fuente oficial.


