Ituzaingó está al borde de perder la categoría y podría consumar el descenso este fin de semana, cuando reciba a Comunicaciones en su estadio por la Primera B Metropolitana. Al equipo le quedan pocas chances: con 34 partidos jugados en el torneo, ganó uno solo, empató 11 y perdió 22, y la única alegría fue el 2-0 ante Real Pilar.
Los números explican la urgencia. El Verde suma 14 puntos y está a 17 unidades del penúltimo de la tabla y a 20 de Brown de Adrogué, el rival más cercano que hoy no está en zona de descenso. Con ese panorama, el equipo de Diego Ayoroa no depende de sí mismo: aunque gane todo lo que le queda, depende de que los de abajo no sumen.
Qué necesita para no descender
La cuenta es incómoda: la única forma de sostenerse en la tercera categoría es ganar los ocho partidos que le restan y esperar que los equipos que pelean abajo no vuelvan a sumar. En el camino aparecen Comunicaciones, Villa Dálmine, CADU, la UAI, Argentino de Quilmes, Real Pilar, Flandria y Liniers en el cierre.
El contexto tampoco ayudó. El club arrastra un juicio millonario que puso en jaque la estabilidad de la institución y obligó a la comisión directiva a tomar medidas extraordinarias durante todo el año, una situación que terminó pesando puertas adentro de la cancha.
Un fin de semana que puede definir la historia
Para los vecinos de Ituzaingó, la chance de caer a la cuarta categoría a menos de un año del ascenso es más que una cuestión futbolera: el club es una de las instituciones que ordena la vida social del distrito, con sus divisiones formativas y el movimiento de cada fin de semana en la zona del estadio. Las cuentas seguirán el lunes, y otras novedades de deportes del distrito se actualizan con cada fecha.



