Una agencia de turismo con base en Ituzaingó suma cada vez más denuncias por presuntas estafas a clientes de distintos puntos del conurbano. Este miércoles se conocieron nuevos testimonios que describen un patrón repetido: viajes que se cobran por adelantado, cancelaciones de último momento con excusas variadas y demoras eternas a la hora de devolver el dinero. Este dato aún no fue confirmado por fuente oficial en todos sus detalles, aunque ya existe una denuncia penal radicada desde junio en la UFI N° 2 de Ituzaingó.
Un patrón que se repite en distintos barrios
Según los relatos recogidos, varias víctimas de localidades como Lanús y Merlo coinciden en la misma modalidad: se paga un viaje completo (a veces con varios pasajeros incluidos, como grupos de amigos o familias) y días antes de la fecha de salida aparece una excusa —un micro roto, una supuesta falta de cupo, un problema climático— para justificar que el viaje no se puede realizar. En uno de los casos difundidos, un grupo de seis personas habría perdido en conjunto cerca de $10 millones al intentar viajar a Florianópolis.
También se sumaron denuncias de personas que trabajaban como promotoras de la agencia y que, según cuentan, terminaron perjudicadas de las dos maneras: primero como clientas de servicios que nunca se cumplieron, y después sin cobrar las comisiones por ventas realizadas a conocidos.
Qué pasa con la causa judicial
Fuentes judiciales confirmaron que la investigación avanza en la fiscalía de Ituzaingó, aunque todavía no hay novedades formales sobre imputaciones. Para el vecino de la zona, el caso es un recordatorio de precauciones básicas antes de contratar un viaje: pedir siempre comprobantes de pago a la empresa mayorista o aerolínea, desconfiar de reservas que se cierran solo por transferencia y sin factura, y verificar la habilitación de la agencia ante el ente que regula el turismo. Mientras la causa sigue su curso en la Justicia de Ituzaingó, este tipo de casos vuelve a poner en agenda la necesidad de controles más estrictos sobre agencias de viaje que operan de manera informal, un tema que también preocupa a otros distritos del oeste del GBA en materia de seguridad al consumidor.


