Desde el 6 de julio rige en la provincia de Buenos Aires un nuevo sistema para la emisión de licencias de conducir profesionales. La medida la impulsó el Ministerio de Transporte bonaerense y apunta a elevar los estándares de evaluación y a fortalecer la seguridad vial para quienes trasladan pasajeros y cargas.
El esquema se apoya en el convenio de delegación de facultades firmado entre la Provincia y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). Ese acuerdo habilitó procesos de evaluación más rigurosos, con mayores exigencias en los exámenes psicofísicos, teóricos y prácticos.
Qué tener en cuenta
Uno de los cambios centrales es la diferenciación entre los conductores que trabajan exclusivamente dentro del territorio bonaerense y aquellos que realizan transporte entre provincias o hacia otros países. Cada perfil queda alcanzado por una instancia de evaluación distinta.
El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, defendió la reforma: sostuvo que quienes transportan pasajeros o cargas tienen una enorme responsabilidad y que la conducción profesional necesita procesos más rigurosos, transparentes y trazables.
