Más de la mitad de los consultados en un relevamiento reciente ya no se percibe de clase media. El estudio midió la autopercepción social de los encuestados y encontró un desplazamiento hacia abajo en la identificación de clase.

El fenómeno combina dos planos: la erosión socioeconómica y la subjetividad. No alcanza con la condición objetiva del hogar: también cambió la manera en que las personas se ven a sí mismas dentro de la escala social.

Qué mide el relevamiento

La medición no se limita al nivel de ingreso: indaga cómo se autoubica cada consultado. El resultado deja una mayoría que dejó de reconocerse en la franja media, un dato central para leer la coyuntura económica actual.