La Unión Tranviarios Automotor (UTA) salió a reclamar por la suerte de más de 800 trabajadores del transporte público de Moreno, que según el gremio aún no tienen garantizada su continuidad laboral de cara a la licitación del servicio que impulsa el municipio. El comunicado, firmado por el secretario general del gremio, Roberto Fernández, junto al Consejo Directivo Nacional, fue difundido este martes y apunta directamente a la administración que encabeza Mariel Fernández.
Qué pide el sindicato
La UTA reclama que los pliegos establezcan de forma expresa la estabilidad de los puestos de trabajo antes de cualquier adjudicación. "UTA no puede aceptar que la fuente de trabajo, la antigüedad y los derechos adquiridos de quienes durante años han garantizado la prestación de los servicios queden sujetos al resultado de una licitación", sostuvo la organización en el texto difundido.
El planteo tiene un destinatario concreto: el proceso licitatorio del transporte morenense, que plantea dividir el distrito en tres zonas operativas y que el servicio sea prestado por distintas empresas. El nuevo esquema, según la planificación oficial, comenzaría a funcionar en enero de 2027 y las concesiones tendrían una duración de diez años. Desde el oficialismo municipal habían asegurado que la continuidad laboral estaba contemplada, pero el gremio sostiene que la incertidumbre persiste para los trabajadores que hoy se desempeñan en La Perlita, la firma que presta el servicio.
Una advertencia al municipio
La UTA elevó el tono y advirtió que, de persistir esta situación, el municipio estará generando "un escenario de creciente conflictividad que pone innecesariamente en riesgo la paz social". Por ahora no se anunció un paro ni una medida de fuerza puntual, pero el gremio pidió una respuesta inmediata.
Para los miles de pasajeros que viajan a diario por el distrito, el conflicto anticipa un tema clave: cómo quedará la red de transporte en el oeste y si el cambio de empresas podrá alterar frecuencias o recorridos. La discusión, por ahora, se centra en el futuro laboral de los choferes de Moreno, que aseguran que llevan años sosteniendo un servicio que consideran esencial.


