La protesta vecinal por inseguridad en El Palomar, la fractura de su bloque en el Concejo Deliberante y la interpelación aprobada contra el intendente de Morón, Lucas Ghi, abrieron en el distrito una discusión que hasta hace semanas parecía lejana: qué margen de poder le queda al jefe comunal. La destitución no está formalmente en marcha y no existe hoy base legal para anunciarla, pero la política local ya empezó a sacar cuentas.

De la balacera a la marcha

El detonante fue el ataque frente al colegio Emaús: un comisario mayor retirado de la Policía Bonaerense recibió tres disparos cuando intervino en un intento de robo mientras llevaba a su hija de 10 años. Que la balacera ocurriera en horario de ingreso escolar convirtió un episodio policial en una crisis política. Por la noche, vecinos marcharon por Dinamarca y D’Amico, a unos cien metros de la casa del intendente, y luego se movilizaron hasta las inmediaciones de la vivienda.

Una interpelación con respaldo legal

La oposición —La Libertad Avanza, el PRO y la UCR— impulsó la interpelación y la aprobó sobre tablas. La citación se apoya en el artículo 108 de la Ley Orgánica de las Municipalidades y contempla que negarse a concurrir o a entregar la información pedida puede ser considerado falta grave. Ghi deberá explicar qué hizo y qué piensa hacer frente a la inseguridad, en persona o a través de sus funcionarios.

El frente interno

En paralelo, el intendente terminó de romper con el sabbatellismo, la estructura que dominó el peronismo de Morón durante años: sus concejales dejaron el bloque de Unión por la Patria y armaron un espacio propio, mientras Ghi se alineó con Axel Kicillof. Martín Sabbatella conserva seis representantes dentro del PJ local y prepara su revancha para 2027. El massismo de Martín Marinucci observa una pelea que puede dejarle espacio en un peronismo dividido.

El dato de fondo es la sucesión: Ghi no puede volver a reelegirse y ya suenan dos nombres, su hermano José María y la jefa de Gabinete Estefanía Franco. Un intendente obligado a dar explicaciones por la inseguridad, contener marchas y administrar una fractura legislativa tiene menos margen para elegir heredero. Por eso, en Morón la discusión política dejó de girar alrededor de la interpelación y empezó a girar alrededor de cuánto poder conserva Ghi para resistir.