Una comerciante de Morón denunció públicamente haber sido presionada por funcionarios municipales luego de reclamar durante años por la presencia de vendedores ambulantes en las veredas del centro comercial. El caso trascendió el sábado 15 de agosto y ya generó un pedido de informes en el Concejo Deliberante local. Este dato aún no fue confirmado por fuente oficial.
Un reclamo de larga data que derivó en denuncia
Según su relato, la comerciante viene reclamando desde hace más de tres años por la ocupación irregular del espacio público en la zona céntrica de Morón, donde los vendedores informales generarían competencia desleal con los negocios habilitados. La denuncia sostiene que, tras anunciar que iba a exponer el tema en un medio de comunicación, recibió un llamado de una funcionaria municipal que le habría ofrecido gestionar soluciones a cambio de no hacer pública la situación.
Al día siguiente de esa conversación, su comercio recibió una inspección municipal que no derivó en ninguna sanción, pero días después su esposo fue citado por el Tribunal de Faltas por una supuesta infracción vinculada a la cartelería del local. La comerciante interpreta esa secuencia como una maniobra de intimidación, aunque —vale aclarar— se trata de su versión de los hechos, todavía sin corroboración de organismos oficiales ni de la Justicia.
El episodio motivó que un concejal de la oposición presentara un pedido de informes para que los funcionarios mencionados en la denuncia expliquen su actuación ante el cuerpo legislativo. Para los vecinos que a diario transitan el casco comercial de Morón, la disputa entre comerciantes formales y ventas ambulantes es un tema conocido; lo novedoso en este caso es la denuncia de un uso presuntamente discrecional de las herramientas de control municipal. El caso seguirá su curso en el ámbito del Concejo Deliberante y, eventualmente, en la Justicia.



