El Centro de Estudiantes del Conservatorio de Música Alberto Ginastera mantiene su reclamo por mejoras edilicias después de reunirse con integrantes del Consejo Escolar de Morón. El encuentro ocurrió la semana pasada, durante la movilización de la comunidad educativa al organismo.
El presidente del centro de estudiantes, Nacho Ramírez, cuestiona la falta de respuestas para resolver los problemas de cursada. Su planteo combina arreglos urgentes en los espacios actuales con un pedido de financiamiento provincial para construir una sede propia, adecuada a la enseñanza de música.
Los problemas que integran el reclamo
La organización estudiantil denuncia filtraciones en los techos, aulas afectadas por la lluvia y restricciones de uso en el baño de mujeres. También reclama una cubierta para el corredor de acceso a las aulas, por el que los estudiantes deben pasar a la intemperie cuando llueve.
Las condiciones acústicas y la disponibilidad de espacio son otros dos ejes. El edificio principal funciona en una casona y el anexo se comparte con otras escuelas. El ruido entre los ambientes dificulta el trabajo musical. El centro de estudiantes vincula la falta de aulas con las limitaciones para distribuir los horarios de cursada.
Qué pasos evalúan los estudiantes
Ramírez sitúa la matrícula al inicio del año en unos 1.700 estudiantes. La representación estudiantil busca que el proyecto de un edificio propio cuente con presupuesto de la Provincia y que la construcción pueda comenzar. A esa demanda suma el pedido de recursos para atender los problemas que afectan las instalaciones en uso.
Después de la reunión, el centro estudiantil evalúa continuar el reclamo ante el Municipio. Entre las alternativas aparecen otra movilización y un festival para acompañar la defensa del Conservatorio y de la educación pública. Se trata de posibilidades de organización, no de una agenda ya anunciada.




