El bombero voluntario Javier Pouso, de 42 años y 17 de servicio, murió durante un incendio en Castelar Sur, partido de Morón, que también le costó la vida al dueño de la vivienda. El siniestro se registró el sábado en una casa de la calle Palmero al 2900.
Pouso se descompensó en pleno operativo de combate al fuego y, pese a la asistencia de sus compañeros, no pudo ser reanimado. Las primeras hipótesis apuntan a que el incendio se originó a partir de la explosión de una garrafa, aunque la causa exacta todavía está bajo peritaje.
Un referente de la comunidad bomberil
Con 17 años de servicio, la víctima era un referente dentro de los bomberos voluntarios de Morón, una institución muy presente en la zona oeste y clave en la respuesta a emergencias en los distritos del conurbano. Su muerte generó conmoción entre sus compañeros y los vecinos de Castelar Sur, que se acercaron al lugar de la tragedia.
La pérdida reabre el debate sobre los riesgos que asumen los bomberos voluntarios en cada intervención. Los peritos trabajan para establecer las circunstancias exactas del siniestro, mientras los vecinos de la zona siguen conmovidos por lo ocurrido.




